La lista que uso en cada auditoría. 10 puntos concretos que el 90% de las pymes tienen mal — con ejemplos reales y cómo corregir cada uno.
Llevo varios años explorando el mundo digital, probando herramientas, analizando webs y entendiendo qué separa las que convierten de las que no. Esta guía es el resultado de ese proceso — no de un manual, sino de mirar webs reales de negocios reales.
Lo que tienes en tus manos no es teoría. Es la lista exacta que repaso en cada auditoría. Si corriges aunque sea 5 de estos 10 puntos, tu web trabajará mucho mejor para ti. Sin cambiar de proveedor, sin grandes inversiones.
Al final de la guía encontrarás cómo dar el siguiente paso si quieres que lo revisemos juntos.
Un visitante decide en menos de 5 segundos si tu web es para él o no. Si tu titular dice "Bienvenidos a [Nombre de empresa]" o habla de cuántos años lleváis en el sector, ya has perdido. El visitante no sabe qué haces, para quién y por qué debería quedarse.
El titular de tu web debe responder estas tres preguntas de golpe: ¿qué ofreces?, ¿para quién? y ¿qué resultado consigue el cliente?
Reescribe el titular principal siguiendo esta fórmula: [Resultado que consigue el cliente] para [tipo de cliente] sin [principal objeción]. Ejemplo: "Más clientes desde tu web para clínicas dentales sin depender de publicidad de pago."
El "pliegue" es lo que el visitante ve sin hacer scroll. Si en esa primera pantalla no hay un botón de acción claro — llamar, reservar, pedir presupuesto — el usuario tiene que buscarlo. Y no lo busca: se va.
El CTA debe ser específico (no "Contactar", sino "Pedir presupuesto gratis"), visible (color que contraste) y repetido cada 2–3 secciones a lo largo de la página.
Añade un botón de acción en la primera sección visible, usa un color que contraste con el fondo, y cambia el texto genérico por una promesa específica. Repítelo al final de cada sección importante.
La velocidad no es un detalle técnico: es dinero. Google penaliza las webs lentas en los resultados de búsqueda. Y el usuario de móvil es implacable: si tarda, se va. Los culpables más habituales son imágenes sin comprimir, scripts de terceros que bloquean la carga y temas de WordPress llenos de plugins.
Mide tu velocidad en pagespeed.web.dev (gratis). Las mejoras más rápidas: convierte tus imágenes a formato WebP, añade lazy loading a las imágenes que están debajo del pliegue y elimina plugins que no uses.
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Los clientes no se fían de lo que dices sobre ti. Se fían de lo que dicen otros clientes sobre ti. Si tu web no tiene testimonios reales con nombre, foto o empresa, el visitante asume que no tienes clientes satisfechos — o que eres nuevo.
No hace falta tener 50 reseñas. Con 3 testimonios reales y específicos (que mencionen el problema que tenían y el resultado que consiguieron) ya hay suficiente para generar confianza.
Pide a tus 3 mejores clientes que te escriban un párrafo por WhatsApp respondiendo a: "¿Qué problema tenías antes? ¿Qué conseguiste trabajando conmigo?" Añádelo a tu web con su nombre y, si puede, su foto o logo de empresa.
Cada campo adicional en un formulario es una fricción. Nombre, apellidos, email, teléfono, empresa, mensaje, cómo nos encontraste… El usuario ve ese formulario y piensa: "esto va a tardar". Y cierra la pestaña.
Los formularios más cortos convierten más. No necesitas toda esa información para empezar una conversación con un cliente potencial.
Reduce tu formulario principal a máximo 3 campos: nombre, teléfono/email y un campo opcional de mensaje. Puedes pedir más información en la primera llamada. El objetivo del formulario es conseguir el contacto, no un expediente completo.
"Somos una empresa líder con más de 20 años de experiencia, comprometida con la excelencia y la satisfacción del cliente." Esto no le dice nada al cliente sobre cómo le vas a ayudar. Le habla de ti — y al cliente, honestamente, le importa muy poco tu historia.
Lo que le importa es su problema, sus miedos y el resultado que quiere conseguir.
Lee cada párrafo de tu web y cuenta cuántas veces aparece "nosotros/nuestro" vs "tú/tu/te". Si hay más "nosotros" que "tú", reescríbelo desde la perspectiva del cliente. Empieza por el titular y el primer párrafo — son los más leídos.
Cuando alguien rellena tu formulario y no pasa nada — o aparece un genérico "Mensaje enviado" — estás perdiendo dos cosas: la posibilidad de medir conversiones reales en Analytics, y una oportunidad de dar el siguiente paso.
Una página de gracias bien diseñada puede llevar al cliente a reservar una cita, seguirte en redes o leer tu caso de éxito más relevante.
Crea una página /gracias sencilla que confirme el envío, diga cuándo vas a responder (ej: "en menos de 24 horas") y proponga una acción siguiente (agendar directamente en Calendly, seguir en Instagram, leer un artículo). Configura esta URL como destino de conversión en GA4.
El 97% de las personas que visitan tu web se van sin contactarte. Sin remarketing, esos contactos están perdidos para siempre. Con remarketing, puedes volver a aparecer ante ellos en Instagram, Facebook o Google durante los días siguientes — cuando ya te conocen y están más cerca de decidir.
Instala el Meta Pixel (Facebook/Instagram Ads) y el tag de Google Ads en tu web. No necesitas lanzar campañas todavía — pero así empiezas a construir audiencias desde hoy. Cuando quieras hacer publicidad, ya tendrás datos de visitantes reales a los que impactar.
Que tu web "se vea en móvil" no significa que esté optimizada para móvil. Los errores más comunes: texto demasiado pequeño, botones demasiado juntos para pulsar con el dedo, formularios que obligan a hacer zoom, imágenes que desbordan la pantalla. El resultado: frustración y abandono.
Google usa el índice mobile-first: si tu versión móvil es mala, tu posicionamiento en Google sufre también en escritorio.
Abre tu web en tu móvil ahora mismo y navega como si fueras un cliente nuevo. ¿Puedes pulsar todos los botones sin hacer zoom? ¿El formulario es fácil de rellenar? ¿El número de teléfono es clickable y llama directamente? Cada fricción que encuentres es un cliente que se va.
Si no sabes cuánta gente visita tu web, desde dónde vienen, qué páginas ven y dónde se van, estás tomando decisiones basadas en intuiciones. Eso significa que puedes estar invirtiendo tiempo y dinero en cosas que no funcionan sin saberlo.
Con Google Analytics 4 (gratis) sabes qué páginas funcionan. Con Microsoft Clarity (también gratis) ves grabaciones reales de cómo navegan tus usuarios. Con esos dos datos ya tienes suficiente para priorizar qué mejorar primero.
Instala Google Analytics 4 y Microsoft Clarity (ambos gratuitos). En 30 días tendrás datos reales para saber qué funciona y qué no. Sin datos, cualquier cambio en tu web es un disparo en la oscuridad.
Si quieres que lo revisemos juntos, te hago una auditoría gratuita de 30 min.
Te digo exactamente qué tienes mal y cómo corregirlo — sin compromiso.